Mes: diciembre 2018

¿Cómo facilitar el cambio?

Después de haber abordado en artículos anteriores aspectos que dificultan el cambio: ver ¿por qué nos cuesta cambiar? PARTE I y PARTE II; ahora toca reflexionar sobre caminos que favorecen nuestros procesos de crecimiento personal.

1. Contempla maneras de cuidar tu energía, movilizarla y generarla; para invertir en tu proceso.

Considera dos líneas de trabajo paralelas y complementarias: el trabajo personal encaminado a conseguir tu objetivo y el trabajo personal encaminado a estar en buenas condiciones para trabajar por tu objetivo.

¿Por qué nos cuesta cambiar? Parte II

Si estás acudiendo a terapia psicológica o en un proceso de cambio para soltar lo viejo y aprender lo nuevo,  aquí te presentamos algunas de las realidades que explican la complejidad del cambio y pueden ayudarte a identificar y comprender los atascos o las vicisitudes que experimentas en tu propio proceso.

1. Miedo a los cambios que conlleva el cambio.

Cambiar es dejar lo que nos es familiar y dominamos para explorar y vivir algo nuevo y por tanto desconocido. Es abrirnos a la crisis que puede desencadenar el cambio en diferentes niveles de nuestra vida.

¿Por qué nos cuesta cambiar? Parte I

Si estás acudiendo a terapia psicológica o en un proceso de cambio para soltar lo viejo y aprender lo nuevo, aquí te  presentamos algunas de las realidades que explican la complejidad del cambio y así poder ayudarte a identificar y comprender los atascos o las vicisitudes que experimentas en tu propio proceso.

1. Necesidades y deseos encontrados entre diferentes partes de nosotros mismos.

A menudo percibimos esas diferentes partes que somos: una parte mía quiere acostarse temprano, otra quieres salir con amigos; una parte quiere enfadarse, otra quitarle importancia a la ofensa en cuestión; unas personas conocen mi parte divertida, otras tan sólo mi parte seria etc.

Breve guía sobre el cambio

Acompañamos a muchas personas para alcanzar objetivos concretos (tal vez una nueva manera de relacionarse con los demás, una nueva actitud o hábitos en la vivencia de su sexualidad, afrontar alguna fobia o crisis de ansiedad, etc). Por ello sabemos que cuando en la vida estamos practicando algo nuevo, o en medio de un proceso psicoterapéutico, en busca de cambio y crecimiento, en algunos momentos, podemos sentir pereza, cansancio o incluso olvidos y atasco.

En ocasiones, parece necesario persistir mucho, experimentamos pasos hacia atrás, sensación de no avanzar o percibimos cambios muy leves que no valoramos porque no son tan grandes o tan rápidos como nos gustaría o esperábamos. Todo esto nos acaba desmotivando.

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